¿Cuánta verdad soy capaz de escuchar acerca de mí mismo /a?

SOGIA

¿Cuánta verdad soy capaz de escuchar acerca de mí mismo /a?

¿Cuánta verdad soy capaz de escuchar acerca de mí mismo /a? 

Lic. Noemí L. Karamanian 

En el XI Congreso Internacional de Terapia Gestalt  (Madrid, 2009), Pepa Campos Romero presentó un trabajo sobre “La salud mental del ser humano”.

En él se hacía la pregunta del título, y afirmaba “La cantidad de verdad que soy capaz de escuchar acerca de mi mismo/a sin resentirme ni enfermarme marca mi grado de salud mental”

Es definitivamente una afirmación simple y, quizá por eso mismo, de absoluta profundidad. No solemos estar atentos a este indicio. Más bien, cuando alguna verdad nos molesta tendemos a ofenderos, a enemistarnos con la persona que la pronuncia y a auto justificarnos instantáneamente.

Alrededor, en medio y encima de esa verdad (que en lo más recóndito de nuestro ser reconocemos como cierta) armamos una barricada de explicaciones y de racionalizaciones.

Nos sentimos incomprendidos o insultados.

Entendemos que el otro no sabe ni quiere entender nada de todos los justificativos que tenemos para actuar o pensar así.

Y en el peor de los casos nos juzgamos tan “atacados” que echamos mano al mecanismo de proyección y nos dedicamos concienzudamente a “buscar la paja en el ojo ajeno”, a poner en la mira a la persona que se atrevió a decirnos tal o cual cosa para construir en nuestro diálogo interno un tribunal dispuesto de condenar al culpable, a levantar expedientes virtuales que demuestren que esa persona es… (En el espacio todo lo que quieran), en definitiva peor que yo!

Y, si miramos bien, es un despilfarro energético enorme. Ya que nuestra profunda molestia  nos está indicando sin lugar a dudas que sí hay algo verdadero en lo que me dijo él o ella; sino, claramente lo dejaría pasar de largo y no me estaría ahogando en semejante tormenta emocional.

Si pudiéramos quedarnos un ratito con esa afirmación molesta! Si pudiéramos probárnosla como si fuera una prenda que no sabemos bien si nos sienta o no! entonces me la pongo y me miro al espejo, y sostengo, y achico mi ira, y me conozco más, me reconozco. Aprovecho esa pizca de verdad que me movilizó tanto y digo… uff, también soy así!

Esa capacidad es una medida de mi salud mental, nada menos. Y la muestra más clara de que crezco haciendo lugar a todo lo que soy, (lo que juzgo bueno/lindo/agradable y feo/malo/desagradable). Y en contacto con los otros.

 

NK